Muchas veces me lo planteo, sobre todo en esos minutos que preceden al sueño, y sigo sin encontrar respuestas. Siempre pensé que consiste en ser buena persona, en estar ahí para los amigos. En conformarse con poca cosa, y que tu ambición sea moderada. No olvidemos la bondad, ser bueno es importante, pero también justo: ambos factores son muy necesarios. No tenerle ya ningún miedo a la muerte, respeto sí (hace muchos años que creo en la reencarnación) ayuda mucho. Pero me planteo si todo este conjunto de ideas, de matices, no son demasiado abstractos. Porque justamente, quienes parecen triunfar en la vida y obtener la admiración y el reconocimiento de los mortales son justamente quienes no respetan ninguno de estos principios. Y eso es algo que me duele.
Porque ser bueno, ya sea como persona o como individuo, no está de moda. Si te tienen que pisar, te pisarán, con tal de conseguir el éxito. Si es necesario mentir, robar, lo harán. Incluso están bien vistas otras cosas, como la violencia contra las mujeres, o contra los niños. Son cosas que no comprendo. Si en muchas canciones, por ejemplo, de esas que escuchan los niños y los adolescentes, se justifican las palizas y las violaciones, porque son cosas de machos alfa, de conquistadores, de triunfadores.
Mi concepto del mundo quizás sea anticuado, pero creo en la bondad inherente del ser humano; que puestos a elegir, escogeré la mejor solución, o aquella que haga el menor daño posible; que actuaré llevado por el amor y los buenos sentimientos; y que lucharé por ese concepto tan abstracto que denominamos "el bien común". Llámame idealista trasnochado, esos son o intento que sean mis principios rectores. No soy especialmente ambicioso, ni tengo grandes necesidades: con tener salud, trabajo, y amigos, me conformo. Puede que sea mucho, o poco, no lo sé.
Intento ser bueno, aunque a veces me cuesta. Mis habilidades sociales son francamente mejorables, pero estoy trabajando en ello. Soy más de charlas con amigos, incluso con una sola persona, que de grandes grupos o multitudes, me dan un poco de miedo las masas. Tengo la enorme suerte de disfrutar con mi trabajo, unos pocos pero fieles amigos me acompañan (mención especial a Gisela Giawulf, mi persona vitamina, de quien estoy aprendiendo tanto), y en el mundo de las letras me refugio, y he encontrado mi forma de expresión. Sigo buscando el amor, como los premios debajo de las tapas de los yogures, algún día llegará. Hay algunas cosas que me sacan de mis casillas, y en algunas ocasiones puedo perder el control durante algunos minutos, necesito un poquito de entrenamiento suplementario.
¿Y por qué escribo todo esto, de madrugada, y por aquí? Tal vez porque me puede el cansancio, o necesito creer que estoy en el camino adecuado. Aunque si tú has leído todos estos mensajes, después de un primer comentario tan curioso y bonito, con sus flores y todo eso, sea porque también estás buscando algo. Tu propio camino. Sigue adelante, lucha por tus sueños, y vive centrado en el presente. Quizás con esos tres conceptos ya estás empezando el cambio...
